Aunque intentamos darles a nuestros inquilinos todo nuestro amor, hay ocasiones en las que éstos necesitan una casa, hasta encontrar su hogar.

Estos casos suelen ser por enfermedad, edades muy tempranas o muy avanzadas, incompatibilidad con el resto de la manada…

Si tienes un hueco en tu corazón para ayudar a uno de nuestros perros o gatos, ¡no dudes en contactarnos!

Ser casa de acogida es una forma genial de abrir tus puertas a un necesitado, llenándole de amor y felicidad.

¡Quiero ser casa de acogida!