Aunque intentamos que todos nuestros inquilinos se sientan queridos y respetados hay ocasiones, momentos o casos, que requieren de una Casa De Verdad.

Nosotros, por desgracia, no podemos meter dentro de la nuestra a todos y sufrimos mucho cuando sabemos de la necesidad de un cambio de sitio, por ejemplo, para algunos de nuestros pequeños.

Hay varios motivos por los que puede que necesitemos un ratito de tu vida….

  •  En nuestro Refugio todos los animales conviven en manada y disponen de espacio libre para esconderse, escarbar, jugar… normalmente se adaptan sin problemas pero hay ocasiones, debido a la debilidad por ejemplo, que nuestra manada somete de manera extrema a algunos nuevos inquilinos. Obviamente, es cuestión de tiempo, pero estos comportamientos suelen ir ligados a algún problema de salud o etológico concreto del animal acosado o repudiado. En casi todas las ocasiones unas vacaciones fuera del refugio para coger energías y sentirse más seguros soluciona gran parte del problema. Cuando vuelva más recuperado y fuerte, curado o más seguro, proyectará otro tipo de energía a nuestra manada, que lo acogerá sin ningún problema. Puedes buscar en nuestros pequeños en adopción la ficha de Nico, o Lluvia por ejemplo.Gitana
  • Algunos pequeños necesitan una atención especial o condiciones concretas que no podemos darles en nuestro refugio. Recuperaciones de intervenciones veterinarias, mamás con cachorros, cachorros lactantes sin mamá que necesitan ser alimentados cada pocas horas… Seguramente sean periodos cortos de tiempo para ti pero la diferencia entre la vida y la muerte para ellos.
  • Muchos de los peludos que rescatamos son abueletes que llevan una vida dura a sus espaldas; algunos han sido abandonados en perreras después de vidas enteras de sofá o simplemente llevan toda una vida malviviendo en la calle. Si tienes paciencia y realmente no tienes prisa (ya que las adopciones de los abueletes son relativamente utópicas) harás una grandísima labor ofreciéndole calor en los últimos años de su vida. Puedes ver las fichas de Yumi o Mou, por ejemplo.
  • En ocasiones cuando vamos a rescatar algún peludo de la perrera, realizamos un test para descartar posibles enfermedades contagiosas; si no tienes animales sin vacunar en casa de la misma especie del enfermito, puedes convertirte en su ángel. En la mayoría de los casos, con solo una pastilla al día y alguna revisión, le darás la oportunidad de curarse. Debido al gran número de cachorros que tenemos en el refugio, es un riesgo enorme para nosotros acoger animales con enfermedades contagiosas que pudiesen poner en riesgo la vida de alguno de estos pequeños. Facilitaremos una guía veterinaria ilustrada en todos los casos y un manual de actuación ademas de tener contacto directo con urgencias veterinarias 24 horas.

¡Quiero ser casa de acogida!